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La Coctelera

danielfernando

27 Abril 2009

Conciertos: Vivaldi - Bach

ANTONÍO VIVALDI.
Nace en Venecia el 4 de marzo de 1678.
En 1703 es ordenado sacerdote pero, al cabo de un año, una enfermedad le impedirá a volver a ejercer su ministerio.

Desde entonces y hasta 1740 es, en diversas etapas, maestro de violín y de composición, y maestro de coro en el Seminario musical del Ospedale della Pietà, en Venecia.

Entre 1724 y 1735 viajes por Italia y otros países, como violinista y como empresario de sus propias operas.

En abandona Venecia y se traslada a Viena. Muere en Viena el 28 de julio de 1741.

Venecia en tiempos de Vivaldi

Las cuatro estaciones título de cuatro conciertos para violín y orquesta reunidos, y unas de las obras más recordadas y admiradas de Antonio Vivaldi. Éstas se encuentran contenidas en "Il cimento dell'armonia e delll'inventione" Op.8.

Las cuatro estaciones

La obra se podría dividir en cuatro conciertos, cada uno de los cuales sigue un programa. Así tendríamos los siguientes conciertos, cada uno de ellos de tres movimientos:

Vivaldi escribió más de 500 conciertos y 70 sonatas, 45 óperas, música religiosa como el oratorio Juditha triumphans (1716), el Gloria en re (1708), misas y motetes. Sus sonatas instrumentales son más conservadoras que sus conciertos y su música religiosa a menudo refleja el estilo operístico de la época y la alternancia de orquesta y solistas que ayudó a introducir en los conciertos. Johann Sebastian Bach, contemporáneo suyo, aunque algo más joven, estudió la obra de Vivaldi en sus años de formación y de algunos de los conciertos para violín y sonatas de Vivaldi sólo existen las transcripciones (en su mayor parte para clavecín) de Bach.


Las obras
La producción musical de la época era vastísima y estaba totalmente sometida a la moda, muy cambiante por aquel entonces.

Vivaldi no fue una excepción y, a pesar de sus casi setenta años de vida totalmente dedicados a la composición y a la interpretación, murió prácticamente pasado de moda, si bien resistió más años que otros contemporáneos suyos.

El resurgir de Antonio Vivaldi se debe al gran interés despertado en los estudiosos por otro gran ilustre abandonado: Johann Sebastian Bach.

Los conciertos para violín de Vivaldi educaron a Bach en la forma de tratar las ideas musicales y de interconectarlas entre si y en la sucesión de las modulaciones armónicas.

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Los conciertos de Vivaldi se convirtieron en modelo de su género en toda Europa e influyeron en el estilo de sus contemporáneos, incluso en los de más edad. Más de 300 de sus conciertos están escritos para solista (220 para violín y otros para fagot, violonchelo, oboe y flauta). También escribió concerti grossi, 25 para dos violines y 32 para tres o más instrumentos y algunos son concerti de ripieno (para orquesta sin solistas). Vivaldi, virtuoso del violín que asombraba al auditorio por su técnica, estableció una de las características básicas del concierto de los siglos siguientes: su uso para lucimiento del virtuoso. Sus conciertos para violín también fueron decisivos en la evolución de la ejecución violinística en cuanto a su escritura de cuerdas cruzadas y al desarrollo de una nueva técnica para el manejo del arco. Vivaldi fue el primer compositor que utilizó de forma coherente el ritornello, que se llegó a imponer en los movimientos rápidos del concierto. El ritornello se repetía en diferentes tonalidades y era interpretado por toda la orquesta. Alternaba con episodios interpretados por el solista, a menudo de carácter virtuosista. Estableció la forma de tres movimientos para el concierto y fue uno de los primeros en introducir cadenzas para el solista. Sus conciertos para violín opus 8, Las cuatro estaciones, son uno de los primeros ejemplos de música programática que, como gran parte de su música, se caracteriza por ritmos vigorosos y fuertes contrastes

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Johann Sebastian Bach

Siento a Bach como al padre al que acudo en busca de consuelo, un padre de poderosa arquitectura estabilizadora. Es el padre que nos quiere y nos procura orden.

Decir Johann Sebastian Bach (1685-1750) es invocar la música sagrada, inspirada, mediante la que el hombre roza recámaras secretas del rayo divino. Albert Schweitzer, médico, filósofo, gran ejecutante de órgano y de la música de Bach, fue también premio nobel de la Paz. Su amor por el gran músico del barroco europeo no se colmó con el deleite de ejecutar su música. También buscó difundir el espíritu del creador de la Pasión según San Mateo mediante la escritura. Y esto es lo que Schweitzer consuma en este texto que ahora le presentamos en Temakel. Aquí, Schweitzer relaciona la música bachiana con la pintura. Bach es músico-pintor y no músico-poeta, porque "no describe los eventos sucesivamente, sino que escoge los momentos más expresivos, más preñados de sentido, en los que se concentra para él toda la serie de acontecimientos, y los presenta musicalmente". El poder para dimanar sonidos henchidos de honda significación de las Pasiones, las Cantatas, y Oratorios de Bach hace que "cualquier recinto se convierte en iglesia, cuando en él se ejecutan sus obras con el recogimiento y la meditación que su audición requieren".

Recogimiento, meditación: formas de la unión del oído capaz de escuchar con la altura divina desde la que desciende la música que Bach nos obsequió.
PALABRA Y SONIDO EN BACH
Asombra en Bach lo viviente de la relación entre la música el texto que la acompaña. El maestro no recurre al método habitual, que consistiría en representar musicalmente el discurso del texto en su movimiento y en su desarrollo. Describe claramente la idea en su esencia, pero no se atiene al curso de sus vicisitudes, ni la sigue en sus trasformaciones. Subraya con vigor el detalle característico, pone en relieve los contrastes, crean crescendos poderosos; pero es inútil buscar en él las vicisitudes de la idea, sus luchas, sus desesperaciones, sus vislumbres de alegría, todo aquello que encontramos va en las obras de Beethoven, y que fue tan bien descripto por el arte musical post-beethoveniano. Y sin embargo, el arte de Bach expresa los sentimientos con tanta perfección como los expresó el arte de Beethoven. Sólo que se trata de otro tipo de perfección. El sentimiento que Bach trata de expresar, aparece en sus obras con una fuerza y un poder de emoción que casi no encontramos en ningún otro músico. Su capacidad de caracterizar exactamente los matices y las peculiaridades más diversas de un sentimiento resulta francamente inigualable. También la música de Bach debe ser considerada, en su aspecto más verdadero y más probando, como música del sentimiento.
Beethoven y Wagner poetizan en su música; Bach en cambio pinta. También él sabe dar un carácter dramático a sus obras, pero es el dramatismo de un pintor. No describe los eventos sucesivamente, sino que escoge los momentos más expresivos, más preñados de sentido, en los que se concentra para él toda la serie de acontecimientos, y los presenta musicalmente. El drama musical es para él una serle ordenada de cuadros dramáticos; y así ha construido sus Pasiones y sus Cantatas.

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El estudio detallado del lenguaje musical de Bach no constituye un mero entretenimiento de estetas, sino una verdadera necesidad para el músico practicante. A menudo resulta imposible ejecutar un trozo del maestro en el tiempo correcto, con la intensidad adecuada, con el fraseo apropiado, si no se conoce el significado del motivo. Solamente con el "sentimiento" no se llega a ninguna parte, cuando se trata de Bach.
Sobre los orígenes y el desarrollo del lenguaje musical de Bach, es poco lo que se puede decir. Ciertas composiciones de su juventud expresan ya pensamientos poéticos reconocibles. Pero a partir de estos intentos, no nos encontramos con un largo proceso de desarrollo del lenguaje bachiano. Repentinamente, aparece armado de todas sus armas, perfecto y definido. El primer documento que conservamos de este lenguaje musical, es el constituido por los corales del opúsculo para órgano. En ellos resultan ya evidentes cuáles son los motivos que utiliza Bach para expresar musicalmente imágenes y sentimientos. Estos cuarenta y cinco corales representarían el diccionario de su lenguaje musical; y en cierto modo la clave que abre el conocimiento de la música de Bach; es más, la clave de toda su música. Tendría más o menos treinta años cuando compuso la mayor parte de estos corales. A partir de este momento, hasta la muerte, se atuvo Bach estrictamente a los mismos principios, en todo lo que se refiere al contenido poético de la música y al lenguaje que lo expresa. Por eso podemos decir que el idioma de las cantatas es idéntico al idioma de los orales para órgano.

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Es de notar que Bach, como todo lo que es realmente elevado en el campo de la religión, no pertenece a la iglesia, sino a la humanidad creyente, y que cualquier recinto se convierte en iglesia, cuando en él se ejecutan sus obras con el recogimiento y la meditación que su audición requieren.
No es la perfección de la ejecución, sino su espíritu, lo que determina el efecto que la música de Bach produce sobre el oyente. Sólo el que sea capaz de penetrar en el mundo de sentimientos de Bach, de vivir y pensar con él, de ser sobrio y de ser humilde como él lo fue, está en condiciones de ejecutar sus páginas como deben ser ejecutadas. Si en el director de orquesta, y en los ejecutantes, no existe un estado previo de unción, de adecuada sensibilidad, no pueden trasmitir nada al oyente. Es como si cayera algo helado sobre la música, que la priva de toda su fuerza. Sigue siendo válido -y tal vez más válido que nunca- la frase que escribió Mosevius en 1845, cuando re-descubrió para el mundo las cantatas de Bach: "Una cosa es necesaria" anotó al final de su ensayo, "en la ejecución de las obras de Bach, constantemente indispensable. Esa cosa es el recogimiento íntimo. Y cada uno de los cantores del coro, además de la perfección con que ejecuta su parte, debe tratar en todo momento de infundirle la correspondiente espiritualidad".

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1 comentario · Escribe aquí tu comentario

silvana  peluha jaimes

silvana peluha jaimes dijo

muy buen concierto virtual. definitivamente dos compositores que marcaron la historia de la musica, muy buena eleccion y muy buena descripcion de cada compositor, aunque tal vez en Bach falto un poco más sobre lo que piensas de esas obras tan maravillosas. Te felicito

30 Abril 2009 | 05:09 AM

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